¿De dónde vienen las fondas y ramadas?

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En Septiembre aparecen varias cosas; de partida aparece el sol que hace bastante tiempo que no veíamos, aparecen las primeras flores y mejor aún aparecen las fondas y ramadas. No, no son lo mismo, no se confunda. En Chile tenemos la tendencia de llamar las cosas por nombres que no son como por ejemplo la gente que le dice Pascua a la Navidad sólo porque anda metida en las tiendas Falabella. Pascua es en Abril gente!

Pero volviendo a lo que nos convoca, le dejamos aquí un poco de cultura para que este 18 además de andar cantando muchachita, muchachita, la peineta pueda decir “¿Sabías que esto es una fonda y no una ramada?” (o al revés). Cómo sabe si le salta la liebre de tanta cultura e intelectualidad. Ea ea.

El origen de las fondas, ramadas y chinganas

Hoy son símbolo de celebración de las fiestas patrias pero la verdad es que éstas existían mucho antes de la primera Junta Nacional de Gobierno (1810) . En un inicio eran lugares de celebración y reunión campesina donde siempre había música, baile, comida, alcohol y juegos. Con la migración campo-ciudad estas costumbres y “estructuras” fueron incorporadas en los bordes de la ciudad, en lo que actualmente es el barrio Mapocho, y eran utilizadas para todo tipo de celebraciones; matrimonios, Navidad, bautizos, etc. Fueron prohibidas por Diego Portales en 1836 por considerarlas “un aliciente poderoso a ciertas clases del pueblo, para que se entreguen a los vicios más torpes y a los desórdenes más escandalosos y perjudiciales” pero éstas se siguieron utilizando y en 1866 se dicta una ley general de patentes fiscales a nivel nacional, que incluye algunas diversiones populares como las chinganas.

ramada

Ramada. Foto de DGTX. Flickr

Las Ramadas

Una ramada no era más que cuatro palos que sostenían un toldo echo de ramas entrelazadas . De acuerdo al artículo de Urbatorium “Se llamaban ramadas (o “enramadas”) a los precarios establecimientos de música, comida y licor que aparecían levantados en los sectores rurales, generalmente de carácter provisorio determinado por el tránsito de las fiestas. Crecían como cobertizos de matorrales al lado del camino o en los pueblitos campesinos. Sus comensales eran fundamentalmente huasos, peones, inquilinos, arrieros y viajeros. […] Con el tiempo, el crecimiento de la ciudad fue absorbiendo estos terrenos y les hizo perder el carácter semi rural, por lo que muchas de tales ramadas terminaron convertidas en centros de jolgorio para las clases bajas de la urbe y otras emigraron hacia el lado Norte del río, en el barrio popular de La Chimba. Pero todavía a principios del siglo XVIII se encontraba la “Calle de las Ramadas” en el sector más bien de los basureros, según concluye Luis Thayer Ojeda al advertir que ésta no aparece mencionada en el plano de Santiago confeccionado por Frezier en 1712.”

La Chingana

Chingana en Tres Puntas (1852)

Chingana Tres Puntas (1852)

 

La chingana es un término que ya casi ni se escucha pero la verdad es que es una especie de upgrade de la ramada. Cuando las ramadas fueron absorbidas por el crecimiento de la ciudad sus estructuras fueron haciéndose más elaboradas; el techo comenzó a ser de paja, eran más amplias, con el espacio suficiente para músicos y bailarines y fueron además las primeras en ser legisladas ya que, a diferencia de las ramadas, éstas atendían todo el año y no eran exclusivamente para festejos particulares.

La Fonda

Las fondas comenzaron como pequeñas posadas restaurantes  Aquí radica la gran diferencia con la ramada; en la fonda la gente se aloja, hay espacio suficiente para hospedar a aquellos que asisten a las fiestas. Según Urbatorium “Aunque también respondían a las celebraciones de temporadas, podían tener una presencia permanente sirviendo siempre como cantinas y expendio de comidas, en contraste los locales más temporales. Solían ser construidas, además, más cerradas que las chinganas y con materiales más sólidos, como madera o adobe, apareciendo por lo general a modo de “extensión” junto a alguna casa o residencia, muchas veces la del propietario.”

Fonda en Barrio La Chimba

Fonda en Barrio La Chimba

Como dice la cueca tradicional “Las chinganas son salones y las fondas catedrales..”

Y entonces ¿en qué momento nos confundimos y comenzamos a llamar indiscriminadamente fonda y ramada a los lugares de celebración de las Fiestas Patrias? Lo que pasa es que, a pesar del rechazo de la elite a estos establecimientos, un país recién independizado necesitaba encontrar un discurso e identidad nacional que los distanciara de las tradiciones europeas. Es así como surge una mezcla entre las ideologías de la elite y las tradiciones del pueblo.

Fondas, ramadas y chinganas fueron cerradas, prohibidas y vueltas a abrir en innumerables ocasiones lo que provocó que finalmente dejaran de operar durante Semana Santa, fines de semana o Navidad y se limitaran a operar durante las celebraciones de Fiestas Patrias como un elemento cultural que alimenta el discurso nacional y el chileno chaquetero, que durante el año rechaza la gastronomía popular, se toma feliz un terremoto con el pecho hinchado de orgullo patriota.

 

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