¿Se te apareció Marzo?

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A mediados de los 2000 Banco Santander ironizaba con la llegada del mes de Marzo y todo lo que conlleva. Tenían a Fernando Larraín con gorro de chilote personificando a Marzo, diciéndonos que venían las deudas, el colegio de los niños y la lava. 10 años después, la realidad chilena no ha cambiado tanto. Seguimos teniéndole un miedo terrible a este mes específico del calendario. ¿Y porqué los chilenos le tenemos tanto miedo a Marzo? ¿Qué significa la inminente llegada del tercer mes del año?

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Se acabó el verano

Durante Enero y Febrero vivimos en una burbuja. Luego de las fiestas de Diciembre nos tomamos una recuperación de dos meses para por fin decir “empezó el año”. El universo parece estar de nuestro lado. El clima mejora, los días duran más, y el calor nos fuerza a la cervecita en la piscina o en la playa. El verano nos obliga a no trabajar, y por eso mismo nos asusta tanto que el verano se acabe. Nos aferramos al verano cuanto podamos y nos enoja que el verano se vaya. Por eso como sociedad nos confabulamos para entre todos hacer que el verano dure lo máximo posible. ¿Cómo ocurre esa confabulación? Hay varias señales allá afuera.

I Primero, nos encargamos de que no ocurran noticias reales en todo el verano . Pongan la tele en verano y salvo el tradicional incendio en el sur que ya es costumbre todos los años (aunque este año se fueron en volá), no hay realmente otras noticias de qué hablar. Nada sucede en política, educación, deporte. En vez de eso, aflora la típica nota cero aporte de “panoramas veraniegos en Santiago” o ese reportaje sumamente cultural de “donde venden la mejor empanada de la quinta región”.

II Segundo, calendarizamos el Festival de Viña para la última semana de Febrero . El Festival es la muestra máxima de aferrarnos al verano, porque durante una semana llenamos la playa de artistas, teams en bikini, música y gaviotas gratis. Esa semana estamos todos atentos, de si Mon Laferte ganó Gaviota de Zirconio, o de si el humorista que nadie conoce fue devorado por el monstruo. Pero en el fondo a ninguno de nosotros nos interesa el Festival realmente, sólo queremos inconscientemente que no se acabe nunca por que eso significa el fin de las vacaciones.

III Y por último, a todos nos molesta la venta anticipada de útiles escolares.  Que lance la primera piedra el que nunca ha dicho molesto “ohhh pero por qué ponen los útiles ahora si estamos recién en enero”. ¿Qué les importa? ¿Tienen hijos? ¿Van al colegio ustedes? Algunos salieron del colegio hace más de 10 años y todavía alegan porque Johnson adelantó la temporada. Es simplemente por ese impulso sicológico de vivir en un verano eterno.

Hay que trabajar

Van a saltar muchos que dirán “oye, el verano no significa nada para mí. Yo trabajé todo el verano!”. A todos ustedes les digo “son una manga de mentirosos”. NADIE trabaja realmente en el verano . Una cosa es “ir a la oficina” todo el verano. Otra cosa es “trabajar” todo el verano.

Durante Enero y Febrero las empresas se ponen light. Relajan horarios de trabajo, muchos se toman vacaciones, los horarios de almuerzo se alargan y más. En varias empresas se entra en “periodos de planificación”, lo que se traduce en “rellenemos planillas inútiles diciendo lo que haremos en el año, para que en Marzo hagamos cualquier otra cosa”. Nada de lo que hagamos en verano importa realmente. Ningún gerente o jefe está para tomar decisiones, ninguna autoridad pública está como para aprobar cosas, ni la panadería del frente atiende porque “se fueron de vacaciones todo Febrero”.

Hagamos un consenso país y dejemos de pisarnos la capa entre super héroes. Salgamos todos de vacaciones en Enero y Febrero, y dejemos que monos entrenados o robots mantengan andando los servicios básicos.

 

Ah! Y para los que aún protestan que “yo sí trabajé durante todo el verano”, tengo the final argumento. No sean hipócritas, ambos sabemos que su “sacrificio de trabajar todo el verano” es solo una excusa para tomarse vacaciones y huir cuando sí hay pega, como en Abril.

¿Y que hacemos con Marzo?

A Marzo no hay que tenerle miedo. Es cierto que Marzo viene con cosas terribles, como el “super lunes” donde queda la cagá en el tránsito y en el transporte público, o como la renovación de patente para los que tienen autos. Pero Marzo también es el inicio de otras cosas maravillosas, como los Happy Hour, un nuevo calendario FIFA o MasterChef (no recibimos auspicio por esta mención, pero nos conformamos con un almuerzo gratis). Y si no están conformes con eso, siempre recuerden jóvenes sacadores de vuelta. Semana Santa está a la vuelta de la esquina.  

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